Los cristianos en Irak han sido declarados una prioridad nacional por el primer ministro Ali al-Zaidi, quien se comprometió a incluir a las familias retornadas en un programa gubernamental que ofrece un millón de parcelas residenciales. Las palabras del jefe de gobierno se discutirán en la próxima reunión nacional de los obispos católicos iraquíes programada para agosto. Durante un encuentro celebrado el 11 de julio en Bagdad con el recién elegido patriarca de la Iglesia caldea, su beatitud Pablo III Nona, el primer ministro destacó el papel clave de la comunidad:
«El regreso de los cristianos que se vieron obligados a abandonar el país debido a las difíciles circunstancias que sufrió Irak es una prioridad nacional y gubernamental. La verdadera fortaleza de Irak reside en su diversidad nacional, religiosa y cultural, así como en la unidad, integración y cohesión social de su pueblo. Los cristianos son un componente activo, una parte esencial de la sociedad iraquí y un socio clave en la construcción del Estado y en la configuración de la historia y el futuro de Irak».
Irak albergaba alrededor de 1,5 millones de cristianos en el año 2000, pero las sucesivas oleadas migratorias redujeron la cifra a menos de 300 mil en la actualidad. Además de la inestabilidad derivada de la invasión y el derrocamiento del régimen de Sadam Husein en 2003, la población cristiana sufrió ataques dirigidos por grupos yihadistas, de forma crítica en 2014 con la invasión de Mosul y las Llanuras de Nínive por parte del Estado Islámico.
Programa gubernamental e incentivos para los cristianos en Irak
Para revertir el éxodo, el primer ministro Al-Zaidi afirmó que su administración ofrecerá incentivos concretos para atraer a las familias de vuelta:
«El gobierno sigue plenamente comprometido con consolidar la estabilidad y garantizar la seguridad, la justicia y una paz civil sostenible para todos los ciudadanos. Expresamos la total disposición del gobierno para proporcionar todas las instalaciones y el apoyo necesarios para fomentar y ayudar al regreso de las familias cristianas, lo que incluye asegurar su elegibilidad inmediata e inclusión en el proyecto de terrenos residenciales de un millón de parcelas en curso del país».
Asimismo, el primer ministro comunicó a la delegación caldea que vislumbra una mayor contribución de los creyentes en áreas estratégicas, haciendo un llamado especial a los empresarios de la diáspora para que inviertan en la nación. La Iglesia gestiona 18 escuelas reconocidas en el país y la Universidad Católica en Erbil, respaldada por ACN.
Reacción eclesial y la conferencia episcopal en Ankawa
El arzobispo caldeo de Erbil, Mons. Bashar Warda, estuvo presente en la reunión junto al patriarca Pablo III Nona y confirmó a Ayuda a la Iglesia Necesitada Perú (ACN) que las declaraciones fueron bien recibidas por la Iglesia. El prelado explicó que el llamado del primer ministro se analizará en la reunión episcopal:
«En agosto celebraremos la conferencia episcopal católica en Ankawa, que no hemos tenido desde 2021, desde que el Papa visitó el país, y estoy seguro de que Su Beatitud abordará este asunto».
«El Primer Ministro ha vivido entre cristianos, así que los conoce muy bien. Dijo que le encantaría ver a cristianos trabajando en salud y educación porque confía en ellos y conoce la calidad de la educación y la atención sanitaria que ofrecen. Nos dijo que contáramos con él para lo que necesitáramos, y eso es muy alentador».
El respaldo histórico de ACN y el Plan Marshall
Por su parte, el jefe del departamento de proyectos de ACN Internacional, Marco Mencaglia, celebró el anuncio oficial y recordó la trayectoria de la organización en la región:
«Estamos muy contentos de las palabras del primer ministro. Su mensaje coincide con el apoyo de nuestros benefactores a largo plazo a la comunidad cristiana en Irak. Tras la derrota del Estado Islámico, lanzamos en 2017 lo que llamamos el ‘Plan Marshall’ para ayudar a reconstruir viviendas en pueblos y aldeas cristianas, para animar a los cristianos a quedarse en su tierra natal. Nuestras ayudas consiguieron que miles de personas volvieran a sus hogares. También el proyecto de la universidad católica de Erbil está ayudando a mantener la presencia cristiana en el país. Esperamos que estos incentivos adicionales ayuden a garantizar una fuerte presencia cristiana en el país».
