Ataques contra iglesias en diversos países de Europa y América han generado una profunda preocupación internacional tras la reciente profanación del santuario de Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina, ocurrida durante la madrugada del 28 de julio. Las autoridades locales han abierto una investigación sobre lo ocurrido, que incluyó la profanación de una imagen de la Virgen María y un incendio que provocó daños en el recinto. Este episodio se suma a una preocupante serie de agresiones caracterizadas por vandalismo, profanaciones, robos e incendios provocados contra espacios de culto cristianos. Aunque las circunstancias y motivaciones de cada caso varían, todos comparten un elemento común: iglesias y símbolos religiosos fueron atacados de manera deliberada, renovando la preocupación por la hostilidad creciente, incluso en naciones de mayoría cristiana.
Incidentes reportados por ACN y la preocupante ola de ataques contra iglesias
Según información recopilada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada Perú (ACN) a partir de medios locales, se han registrado incidentes graves en España, Francia, Italia, Bélgica, Colombia, Nicaragua, México, Alemania, Irlanda del Norte, Polonia, República Dominicana y Estados Unidos:
Nicaragua: En un contexto de severa persecución estatal, una parroquia en la diócesis de Estelí fue asaltada dos veces (13 y 16 de junio). Los delincuentes robaron instrumentos y mobiliario, destruyendo además una imagen de Jesús en la parroquia San Francisco de Asís y sustrayendo una bombona de gas. El padre Muñoz lamentó la pérdida de valores y del respeto por lo sagrado.
Francia: Entre el 14 y el 17 de junio, desconocidos robaron el Santísimo Sacramento del sagrario en Mugron. Entre el 5 y 6 de julio, en Lille, sustrajeron objetos litúrgicos y las hostias consagradas. El 5 de julio, en Mulhouse, un hombre inimputable por motivos psiquiátricos causó destrozos en la cruz del altar, bancos y confesionarios. Asimismo, se registraron incendios parciales en iglesias de Bretaña y Gers el 12 de junio, y el incendio de un mantel de altar en Val d’Oust el 24 de junio.
Alemania, Bélgica, Italia e Irlanda del Norte: Se reportaron incendios provocados en Bélgica (8 de junio), Italia (16 de junio), Irlanda del Norte (28 de junio) y Alemania (29 de junio). El 22 de junio, un hombre destruyó el órgano y obras de arte en Friesoythe, Alemania.
México y República Dominicana: En la diócesis de Saltillo, México, se sustrajeron los vasos sagrados del sagrario el 12 de junio, abandonando las hostias consagradas en las inmediaciones. El 12 de julio, en Santo Domingo, tres iglesias sufrieron robos similares donde forzaron sagrarios y dejaron la Eucaristía dispersa en el suelo y el altar.
España y Polonia: En Òdena, Cataluña, jóvenes irrumpieron en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz el 19 de mayo, dañando el interior, profanando el altar y una Biblia, robando objetos metálicos e instrumentos, y realizando pintadas en las paredes. El 8 de junio, en Łubów, Polonia, un hombre ebrio fue arrestado tras orinar en el suelo del templo y dañar objetos religiosos.
Colombia: El 21 de junio, un grupo armado no identificado atacó con drones y explosivos una iglesia cristiana en el norte del país, provocando la muerte de un niño de diez años y dejando cinco heridos. Previamente, el 6 de mayo en Cali, un hombre en estado psicótico causó graves destrozos en la capilla de La Ermita.
Estados Unidos: En Oakland, California, agresores desconocidos dañaron la Iglesia de San Columba el 6 de mayo, destruyendo cruces, imágenes religiosas y una fuente erigida en memoria de seis estudiantes irlandeses fallecidos en 2015.
Implicaciones para la libertad religiosa y postura de la Iglesia
Esta sucesión de hechos confirma la advertencia realizada por José Luis Bazán, experto en libertad religiosa y coautor del Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo de ACN, quien señaló que el derecho a la libertad de culto no puede darse por sentado ni siquiera en países de mayoría cristiana. Aunque los incidentes difieren en severidad y naturaleza, su alta frecuencia alerta sobre la necesidad de proteger los recintos sagrados.
Durante un discurso ante el Parlamento español el pasado 8 de junio, el Papa León XIV remarcó el valor fundamental de estos derechos para las democracias:
«La libertad de pensamiento, conciencia y religión es una cuestión decisiva para toda sociedad verdaderamente democrática».
El Pontífice enfatizó además que un Estado auténtico:
«Reconoce la dimensión religiosa de la persona y, por tanto, no solo la respeta, sino que también la protege».
Los recientes eventos en Europa y América recuerdan que la salvaguarda de la libertad religiosa exige no solo respaldar el derecho a profesar una fe, sino también garantizar la seguridad y el respeto efectivo hacia los lugares de culto.
