Crisis en el Líbano

Líbano: “Esta no es una guerra justa, es una derrota para todos nosotros”

La crisis en el Líbano sólo puede describirse como catastrófica para la pequeña nación, según afirmó el obispo siro-católico de Beirut, Mons. Jules Boutros. El prelado de 43 años cuestiona la idea de que los bombardeos israelíes se dirijan únicamente contra objetivos de la milicia Hezbolá, señalando que el riesgo es omnipresente y afecta a cualquier ciudadano que viva en edificios de apartamentos o barrios densamente poblados.

El alcance de la crisis en el Líbano

En apenas tres meses, el número de desplazados en el país ha superado el millón de personas. Aunque los ataques han alcanzado hoteles en barrios mayoritariamente cristianos de Beirut, la situación es aún más dramática en las zonas próximas a la frontera con Israel. Allí, cientos de pueblos han sido vaciados y la inseguridad es total.

“Han atacado pueblos cristianos en el sur, e incluso han matado a un sacerdote, el padre Pierre El-Raï. (…) La realidad es que atacan a cualquiera, en cualquier lugar. No podemos decir que exista un lugar seguro en el Líbano”.

Mons. Boutros destaca que el vaciamiento del sur del Líbano es devastador, pues pone en peligro el patrimonio y los recuerdos de familias profundamente unidas a su tierra y a los olivos plantados por sus antepasados.

Unidad y atención a los desplazados

A pesar de las tensiones, las comunidades suní, drusa y cristiana se mantienen unidas en su rechazo al conflicto. Incluso dentro de la comunidad chií han surgido críticas inéditas hacia Hezbolá y hacia la falta de respuesta del Gobierno para acoger a los refugiados. Ante esta carencia, los cristianos han desempeñado un papel activo abriendo iglesias y monasterios en todo el país.

Las necesidades de quienes han huido de sus hogares son diversas y urgentes:

  • Combustible para generadores eléctricos.

  • Apoyo psicoespiritual para las víctimas.

  • Electrodomésticos básicos como lavadoras y hornos para cocinar.

  • Facilitación de acceso a Internet.

“No queremos la guerra. Si existen problemas con Israel, deben resolverse mediante la negociación. No queremos luchar”.

Ayuda a la Iglesia Necesitada Perú sigue de cerca la evolución de la situación para responder a las necesidades más apremiantes de niños, ancianos y personas con discapacidad. En zonas de alto riesgo, como el sur del país, la ayuda económica directa es la única vía factible, ya que incluso los traslados oficiales, como el funeral del padre Pierre El-Raï, requieren escolta de tanques.

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