
El regalo más grande que puedes ofrecer a Mamá es una Santa Misa
En mayo, celebra el amor, la fe y la entrega de las madres… con el don eterno de la Eucaristía.
Te invitamos a realizar una donación mensual (recurrente), así haces posible un impacto constante. Cada mes, te contactaremos para que compartas tus intenciones y sigamos transformando vidas juntos
¡Gracias por querer apoyar esta causa! Por ahora, las donaciones pueden realizarse con tarjeta de crédito y débito, o de forma presencial visitando nuestra oficina en ACN Perú.
Tu generosidad es su esperanza.
Si tienes alguna duda escríbenos
Un Regalo que toca el cielo
¿Qué mejor forma de honrar a mamá que a través del misterio más grande de nuestra fe?
Ofrecer la Santa Misa por su vida, su salud, su alma o su memoria, es un regalo que traspasa lo material y se convierte en gracia.
“Este es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.”
— Lucas 22,19
Cada Misa es participación viva en el Sacrificio de Cristo. Es intercesión, alabanza, agradecimiento y consuelo para quienes amamos.

Por Mamás Vivas o Difuntas
Ya sea que tu mamá esté aún contigo o haya partido al encuentro con el Señor, puedes ofrecer Misas:
- Por su salud, paz interior y protección.
- En agradecimiento por su vida y ejemplo.
- Por el eterno descanso de su alma.
“Ofrecer la Misa por los difuntos es una obra de misericordia espiritual.”
— Catecismo de la Iglesia Católica, 1032



El valor eterno de la Eucaristía
“El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son un único sacrificio.”
— Catecismo, 1367
En cada Misa, Cristo se ofrece al Padre, y con Él presentamos nuestras intenciones. Es el regalo más poderoso que podemos dar a quienes amamos.
Ayuda que trasciende fronteras
Con tu ofrenda por estas intenciones estás apoyando a más de 40.000 sacerdotes que celebran la Misa en comunidades necesitadas y perseguidas, llevando la luz de Cristo a:
- Enfermos y personas solas.
- Cristianos perseguidos.
- Niños huérfanos y familias desplazadas por la guerra.
Tu estipendio no solo sostiene el ministerio sacerdotal, sino que lleva consuelo y esperanza donde más se necesita.


Regala una Misa. Regala el Cielo.
Haz tu ofrenda ahora y recibe una tarjeta espiritual personalizada, para regalar a mamá o conservar como signo de tu oración.
“La Misa es el corazón de la Iglesia. Donde está la Eucaristía, allí está la Iglesia.”
— San Juan Pablo II
Haz que este mayo sea un mes de gracia. Ofrécele a Mamá el regalo de la Eucaristía.
📍 Sobre la celebración de las Misas:
Estas Misas no son presenciales para los solicitantes ni transmitidas en vivo, ya que se realizan en diferentes franjas horarias y muchas veces en lugares sin acceso a internet o telefonía (como en zonas del Medio Oriente o África). Sin embargo, te garantizamos que cada una de las Misas será celebrada fielmente por la intención solicitada. Como constancia, recibirás la tarjeta virtual.
