La actual crisis en el Líbano ha cobrado la vida del padre Pierre El Rai, sacerdote maronita de la Diócesis de Tiro y socio de proyectos de la fundación, quien fue asesinado en medio de la actual escalada de violencia en la región. Según la información recibida, el sacerdote estaba ayudando a personas afectadas por un bombardeo cuando ocurrió otro ataque que le costó la vida.
“Los misiles vuelan sobre nuestras cabezas”
La situación en el país es crítica. Cerca de 30,000 personas han sido desplazadas tras una ola de ataques aéreos nocturnos que rompieron la frágil calma de los últimos meses. En Saida, el obispo griego melquita Elie Haddad describió el tenso ambiente que viven los fieles:
“Los misiles vuelan sobre nuestras cabezas”.
En el valle de la Becá, el obispo maronita Hanna Rahme informó que familias tanto musulmanas como cristianas buscan refugio en Deir El Ahmar. A pesar de los medios extremadamente limitados, el obispo insistió en que la Iglesia no abandonará a los necesitados:
“Ellos son nuestra gente; cuidaremos de ellos con lo que tengamos”.
Fe y permanencia en medio del conflicto
Además del fallecimiento del padre Pierre, se ha reportado la muerte de Sami Ghafari, de 70 años, asesinado en el jardín de su casa en la aldea cristiana de Aalma el Chaab. Ghafari era hermano de otro sacerdote libanés y era conocido por ACN tras haber participado en una misa con representantes de la fundación durante el periodo de alto el fuego.
A pesar de la creciente inseguridad, muchos sacerdotes, religiosas y familias cristianas han optado por permanecer en sus comunidades, negándose a abandonar sus hogares y tierras. El padre Pierre El Rai era reconocido por su compromiso con las comunidades locales en esta región marcada por la inestabilidad.
ACN se une en oración por su alma, por su familia y por todos los afectados por la violencia, invitando a los fieles de todo el mundo a pedir por la paz en el Líbano.
