La aldea cristiana de Taybeh, la última completamente cristiana de Cisjordania, y diplomáticos extranjeros que visitaban la zona fueron blanco de ataques «atroces» perpetrados por colonos israelíes encapuchados, hecho que ha sido condenado por los líderes de las Iglesias de Jerusalén. Los Patriarcas y Jefes de las Iglesias de Jerusalén (PHCJ) emitieron un comunicado tras los ataques ocurridos los días 16 y 17 de octubre, cuando los residentes locales participaban en la cosecha anual de aceitunas:
«En las últimas semanas, las aldeas palestinas de Cisjordania han estado expuestas a una campaña de terror a gran escala por parte de colonos, que alcanza su punto álgido durante la época de la cosecha de aceitunas, cuando las familias acuden a sus tierras para recoger aquello de lo que viven y renovar el vínculo con ellas que han mantenido durante generaciones».
Según diversos medios de comunicación, un fotógrafo estadounidense resultó herido el 16 de octubre mientras documentaba a agricultores palestinos que recogían aceitunas cerca de Taybeh, por lo que fue trasladado a un hospital para recibir tratamiento. Al día siguiente, diplomáticos franceses, belgas y polacos, junto con un alcalde francés y el arzobispo de Cambrai, habrían sido atacados por colonos encapuchados en otra zona de Cisjordania, registrándose también daños en un vehículo diplomático belga. Bernard Baudoux, alcalde de Aulnoye-Aymeries en el norte de Francia, declaró a Reuters que participaba en la recolección en solidaridad con la comunidad local cuando fue violentamente atacado:
«Me tiraron al suelo».
Ataques a diplomáticos y resoluciones sobre la aldea cristiana de Taybeh
Los responsables de las Iglesias señalaron la gravedad sistemática del suceso:
«Este ataque salvaje contra la aldea cristiana de Taybeh y contra su población pacífica no es un incidente aislado».
Los PHCJ también criticaron una reciente resolución religiosa emitida por el rabino Dov Lior, figura destacada del movimiento sionista religioso de Israel, que sostiene que los judíos israelíes pueden tomar aceitunas de olivares pertenecientes a palestinos en Cisjordania. Según dicha resolución, la tierra pertenecería en última instancia al pueblo judío de acuerdo con la ley religiosa judía, y los palestinos no tendrían derechos legítimos de propiedad sobre ella. Frente a ello, los líderes eclesiales afirmaron:
«Consideramos que la reciente resolución religiosa que permite a los judíos tomar las aceitunas de los palestinos carece de fundamento, es muy preocupante y peligrosa, y resulta absolutamente inaceptable. Apreciamos enormemente que varios rabinos y otras voces judías la hayan rechazado públicamente».
El llamado a frenar la impunidad y el respaldo de ACN
El 19 de octubre, las autoridades israelíes detuvieron a varios sospechosos durante una operación llevada a cabo antes del amanecer, acusados de participar en actos de violencia, violar una orden militar de zona cerrada y construcción ilegal. Aunque acogieron positivamente las declaraciones del presidente israelí Isaac Herzog condenando los hechos, los líderes de las Iglesias advirtieron que la violencia continuará mientras los responsables no rindan cuentas ante la justicia:
«Lamentablemente, los hechos sobre el terreno muestran que estos ataques continúan debido a la impunidad de la que gozan quienes los cometen. Reconocemos la actuación de la Policía de Israel y las detenciones realizadas tras este ataque, y expresamos nuestra esperanza de que estas medidas se mantengan de forma seria y constante y no se queden en una acción aislada. Hacemos un llamamiento a las autoridades competentes para que lleven a los responsables ante la justicia y pedimos a la comunidad internacional que intensifique sus esfuerzos para garantizar la protección de los habitantes de Taybeh y de Cisjordania, así como de todas las personas que visitan estas zonas para expresar su solidaridad».
Por su parte, el párroco de Taybeh, el padre Bashar Fawadleh, declaró a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada Perú (ACN):
«Estamos documentando continuas incursiones de colonos, actos de intimidación y ataques contra viviendas, propiedades privadas e instalaciones económicas. A pesar de que Taybeh ha sido declarada zona militar cerrada, los colonos continúan moviéndose libremente, dejando a nuestra comunidad expuesta a un miedo y una inseguridad crecientes. Nuestra preocupación no se limita a lo que ya ha sucedido, sino también a lo que puede ocurrir en el futuro si no se garantiza una protección efectiva».
Al agradecer a ACN y a sus benefactores su «solidaridad y compromiso con la preservación de la presencia cristiana en Tierra Santa», el sacerdote pidió «una atención continuada, implicación diplomática y acciones concretas para proteger a Taybeh, a sus habitantes y su derecho a permanecer de manera segura en su tierra».
