El papa León XIV iniciará este viernes, 6 de noviembre, su viaje apostólico a América Latina en Uruguay, un país que constituye una excepción en el panorama religioso latinoamericano. Será la primera visita de un pontífice al país desde la de Juan Pablo II, en 1988, y también la primera vez que el propio León XIV pise territorio uruguayo.
Según los datos de una encuesta citada por el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, durante una rueda de prensa internacional organizada por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada Perú (ACN), el 33 % de los uruguayos se identifica como católico; el 28 % cree en Dios sin pertenecer a ninguna religión; otro 28 % se declara agnóstico o ateo, y el 11 % restante pertenece a otras confesiones religiosas.
La secularización está profundamente arraigada en la cultura del país. Desde 1919, la Navidad recibe oficialmente el nombre de Día de la Familia, mientras que la Semana Santa se conoce como Semana de Turismo. Sin embargo, el cardenal subrayó, asimismo, que la Iglesia desarrolla su misión en una sociedad plural y democrática, donde goza de libertad para actuar y mantiene su presencia en todo el territorio.
El arzobispo de Montevideo describió a la comunidad católica uruguaya como una Iglesia «pobre y libre, pequeña y hermosa». En referencia a los desafíos que esto supone, también desde el punto de vista económico, añadió: «A mí me gusta decir que, en este contexto, la Iglesia en Uruguay rema y rema».
Una Iglesia que ofrece respuestas
Uno de los momentos más significativos de la visita tendrá lugar el sábado 7 de noviembre, cuando León XIV se encuentre con la comunidad del barrio de Casavalle, en Montevideo, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Se trata de una zona con importantes necesidades sociales, pero también con una extraordinaria concentración de iniciativas católicas. Según explicó Sturla, en apenas unas pocas calles se encuentran alrededor de veinte obras de la Iglesia, entre parroquias, capillas y proyectos sociales dedicados a la vivienda, la educación, la atención a las personas mayores y la formación para el empleo.
El cardenal también destacó un fenómeno que está sorprendiendo a la Iglesia uruguaya: el creciente número de jóvenes y adultos que se acercan a la fe católica, muchos de ellos sin haber tenido contacto previo con la Iglesia. Algunos habían sido bautizados de niños, pero se habían alejado de ella; otros, en cambio, nunca habían recibido el bautismo.
Según Sturla, se trata de personas que han explorado distintos caminos antes de descubrir la fe católica. «Busqué por varios lados y ahora encontré la verdad», explicó el cardenal al reproducir las palabras de quienes solicitan el bautismo, la comunión o la confirmación.
Sturla confía en que la visita del Papa contribuya a impulsar este renovado interés por la fe: «La visita del Papa puede dar un fuerte impulso a una Iglesia que, como suelo decir, rema y rema y que, cada tanto, recibe una brisa que impulsa sus velas para que avance».
Un mensaje de esperanza para toda la sociedad
Bajo el lema «Les anuncio una gran alegría», la visita de León XIV tendrá lugar del 6 al 8 de noviembre e incluirá encuentros en Montevideo, Paysandú y Florida, antes de continuar hacia Argentina y Perú.
Sturla confía en que el mensaje del Pontífice llegue mucho más allá de los católicos. En una sociedad donde, según el arzobispo, muchas personas experimentan una pérdida del sentido de la vida, espera que la visita del Papa contribuya a transmitir esperanza y a mostrar la fe como fuente de alegría a quienes buscan respuestas. Según señaló durante la rueda de prensa de ACN, algunas encuestas muestran que alrededor del 60 % de los uruguayos espera con ilusión la visita. «Somos un país donde la visita del Papa puede ser un impulso de esperanza para todos los uruguayos, creyentes y no creyentes», afirmó el cardenal.
El apoyo de ACN a una Iglesia con recursos limitados
La Iglesia en Uruguay cuenta con recursos económicos muy limitados y depende, en gran medida, de la solidaridad de otros para llevar adelante su misión pastoral. Uno de sus desafíos es mantener la presencia de la educación católica en los colegios, especialmente ante las dificultades que enfrentan algunas congregaciones religiosas para continuar gestionando sus centros debido a la disminución y al envejecimiento de sus miembros.
Ayuda a la Iglesia Necesitada Perú, acompaña desde hace años a la Iglesia uruguaya en estos y otros desafíos. Entre 2021 y octubre de 2026, la fundación destinó más de 1,6 millones de euros a 111 proyectos en el país, entre ellos, el sostenimiento de sacerdotes, la formación religiosa, iniciativas para la enseñanza de la fe en colegios y la construcción y rehabilitación de infraestructuras eclesiales.
Con motivo de la visita de León XIV, ACN apoya una iniciativa especial que busca llevar el mensaje del Papa más allá de las celebraciones mediante materiales informativos y audiovisuales. El objetivo es acercar la Iglesia a la sociedad uruguaya y convertir la visita en una oportunidad de encuentro y renovación de la fe.
